Surgenia es un Centro Tecnológico Avanzado con base en Andalucía, especializado en diseño, que investiga y desarrolla productos y espacios innovadores y transfiere este conocimiento al tejido empresarial para hacerlo más competitivo. Realiza proyectos de I+D+i que emplean el diseño como herramienta de innovación y/o diferenciación, y llevan años trabajando con empresas de diversos sectores incluido el agroalimentario. Su libro “Gastrotendencias” sobre universos de consumo, tendencias en alimentación y comportamiento de los consumidores, del que ya hablé en este blog, es todo un referente dentro del sector. Hace unos meses presentaron su último trabajo en las jornadas #Anticipa2 del Ministerio de Agricultura bajo el título: “Claves para diseñar con éxito productos dirigidos a Mercados Internacionales: Brasil, Japón, China e India”.

Foto de @Surgenia_00

En esta ocasión analizan 4 realidades tan complejas como diferentes de 4 países donde parece que España ha puesto el foco en materia de exportación de productos agroalimentarios e internacionalización de las empresas del sector. Las diferentes culturas existentes en cada uno de los países estudiados, condicionan de forma determinante los hábitos de compra de sus habitantes. Existen grandes diferencias, no sólo entre el comportamiento de los consumidores de los 4 países, sino entre las distintas zonas de cada uno de ellos. Se trata de 4 países de gran superficie y tradición, donde las diferencias socio-demográficas internas del propio país explican en gran medida las variables que influyen en el proceso de decisión y compra de alimentos.

En Brasil la comida es otro pretexto para el placer y existe un claro conocimiento sobre qué, dónde, cuándo y cómo comer. El cuidado del cuerpo y la salud son motor de la alimentación e incluso se utiliza como gesto de apariencia social. En Japón existe un gran interés por la gastronomía, el aspecto estético, la calidad, frescura y estacionalidad de los alimentos. Les gusta degustar y probar cosas nuevas. Conocen las especialidades locales, aprecian la comida casera, gran parte de su ocio lo centran en la gastronomía y existe una cultura del regalo gastronómico muy desarrollada. En China se le otorga gran importancia a la comida, hasta el punto de estar presente en las conversaciones diarias e incluso en el saludo. No han olvidado sus antiguas tradiciones culinarias y tienen gran curiosidad por los ingredientes y técnicas occidentales. En India la comida también forma parte importante del día a día. Gustan los sabores fuertes tradicionales pero están dispuestos a probar cosas nuevas, son curiosos.

Estas son sólo unas pinceladas del contenido del estudio. Su lectura es altamente recomendable para todo aquel que tenga intención de exportar sus productos agroalimentarios a estos países. Conocer bien los hábitos de consumo y compra de los habitantes de estos países resulta imprescindible a la hora de diseñar el packaging de nuestros productos y la estrategia comercial. Trabajos como éste, cargados de creatividad e innovación, profesionalizan y dignifican este sector. Enhorabuena desde aquí al equipo de Surgenia.

Según el Observatorio de las redes sociales en las PYMEs españolas publicado en Febrero de 2013 por la Fundación Banesto, el 46% de las PYMEs del sector agrario (agricultura, ganadería y pesca) utiliza alguna red social en la comunicación con sus clientes. Esta cifra es algo inferior a la media de sectores económicos (55%), aunque considerablemente superior a la de 2011 (30%). El interés por las redes sociales en este sector es creciente, y las dos redes sociales más utilizadas por las empresas de este sector son Facebook y Twitter.

El uso más empleado por las PYMEs del sector agrario en redes sociales es el de ofrecer productos y servicios (35%), dato considerablemente inferior a la cifra de 2011 (74%). Este hecho, sumado a que los demás usos han crecido este año, implica que estas empresas han apostado y profundizado en otros usos en detrimento de este. Es decir, las empresas han descubierto, poco a poco, que en las redes sociales hay posibilidades más allá de ofrecer productos y servicios. Entre el resto de usos que las empresas del sector agrario hacen de las redes sociales, se observa que un 35% afirma usarlas también para aportar información corporativa, sobre eventos, hitos, etc., para lanzar ofertas y promociones especiales y para mostrar sus instalaciones. Un 24% las utiliza para hablar y reflexionar sobre el sector, un 23,5% para tener un canal de comunicación directo con sus clientes, un 18% para establecer contacto con otras empresas y un tan sólo 17% para realizar venta directa de sus productos (comercio electrónico).  

Las empresas del sector agrario son las que presentan un índice mayor de profesionalidad en el manejo de la comunicación a través de las redes sociales. En el 72% de ellas, esta labor la realizan profesionales especializados. Dentro de los aspectos en los que las PYMEs del sector agrario consideran que las redes sociales pueden contribuir a mejorar su competitividad, sorprende que el 100% (dato que no se da en ningún otro sector), coincida en señalar la capacidad que las redes tienen para dar a conocer la empresa en el mercado. Un 71% considera que la competitividad puede venir por una mayor facilidad para comunicarse con los clientes. Un 57% hace mención a la posibilidad de ampliar los canales de venta y el apoyo a la internacionalización gracias a las redes sociales, mientras que un 51% destaca que las redes le suponen un ahorro de costes. Finalmente, tan sólo un 28% de las PYMEs del sector agrario consideran que las redes sociales pueden ser una buena herramienta de gestión de los recursos humanos y de comunicación interna, así como un factor clave en el desarrollo de la empresa. 

En cuanto al nivel de importancia que se otorga a las redes sociales dentro de la comunicación de las empresas del sector agrario, cabe señalar que un 14,3% considera que es un canal más importante que el resto, mientras que un 43% piensa que es igual de importante y otro 43% que son un buen complemento. Resulta curioso que sean las PYMEs del sector agrario, tratándose de un sector en el que el uso de las redes sociales es aún limitado, las que mejor valoren su potencialidad. La valoración de estas herramientas por parte de las empresas del sector agrario ha pasado del 6,97 en 2011 al 8,14 en 2013. ¿Crees que algo está cambiando en el sector agrario?

Ese es el lema de la línea de cajas de un supermercado de la cadena Sainsbury en Londres que aparece en la fotografía. El valor de nuestro producto, por su gran calidad, es lo que nos diferencia del resto de competidores. El mensaje no puede ser más acertado. Producimos y somos excedentarios en aceite de oliva, vino, etc. Sin embargo, aunque también producimos cereales o leche, somos deficitarios. 

Foto de Miguel Flavián - experto en distribución alimentaria

Precisamente por este hecho La crisis económica ha acrecentado el legítimo objetivo de la distribución minorista de situar los productos agroalimentarios al precio más asequible posible cuando los pone a disposición del consumidor. La batalla es feroz y los distintos gobiernos que hemos tenido la aplauden a sabiendas de que con ello se contribuye a un mayor control del IPC, indicador del todo impopular cuando dice de subir.  

Sin embargo, La competencia feroz entre los distribuidores por situar los productos al precio más barato posible conlleva una agresiva política de precios de dichas empresas con sus proveedores, que terminan afectando al conjunto de eslabones de la cadena, sobre todo al más débil, el de los agricultores. 

Ese no parece ser el camino correcto. Tal y como declaró recientemente la profesora y filósofa directiva de la prestigiosa empresa Apple, Nancy Fraser, Eso es precisamente lo que está sucediendo en la cadena de valor agroalimentaria. Por suerte, en estos días, el gobierno ultima los detalles de lo que debe ser la nueva ley de medidas para la mejora del funcionamiento de la cadena agroalimentaria. Esperemos que aborde esta problemática con una visión que asegure la viabilidad del medio y largo plazo. Para eso están las leyes.  

 

La actividad agraria debe entenderse como una actividad económica consistente en la utilización de una serie de medios y factores de producción para la producción de alimentos y otras materias primas agrarias, cuyo objetivo final es la obtención de  unos beneficios económicos. En los últimos años, el sector agrario ha contemplado un incremento sin precedentes de los costes de producción de los principales insumos que se utilizan en la producción. Según la 1ª estimación de la renta agraria publicada por el nuevo Ministerio de Agricultura en Diciembre de 2011, todas las partidas de los costes de producción se incrementaron en 2011 a excepción de los fitosanitarios.

 

 

Los fertilizantes se encarecieron un 20,1%, la energía un 17,7% y los piensos un 15,6% respecto al año anterior. Por el contrario, los precios de las producciones vegetales disminuyeron un 2,6%, destacando entre ellos los de las frutas (-1,7%), las hortalizas (-14,3%) y las patatas (-12,7%) muy condicionados por los efectos de la crisis de la bacteria alemana. A nivel global, el valor de la producción agrícola se mantuvo constante gracias a los incrementos de precios de los cereales (6,6%), los forrajes (18,6%) y el vino (8,8%). La ganadería ofreció mejores resultados. El aumento de un 3% de la producción y de un 7,2% de los precios han traído asociado un incremento del valor de la producción del 10,4%, donde destacan el buen comportamiento de la avicultura, el bovino y el ovino-caprino.

 

Respecto a años anteriores, los costes de producción han sido en 2011 un 10,2% más elevados que en los 5 anteriores, destacando el encarecimiento de las partidas de energía (18,1%), la de fertilizantes (15%) y la de piensos (13,6%). El porcentaje que los consumos intermedios representaron sobre la renta agraria en 2011 alcanzó el máximo histórico del 90%, por lo que el margen o beneficio a disposición de los profesionales agrarios fue más estrecho que nunca. Además, el nivel de endeudamiento del sector agrario supera por cuarto año consecutivo el de la renta agraria. En 2011, los agricultores soportaron una deuda por valor de 22.436 millones de euros, mientras que la renta agraria se quedó en 22.181 millones de euros. A pesar del contexto de crisis económica de carácter general, el sector agrario está sirviendo en ocasiones de refugio de empleo proveniente de otros sectores. En 2011, según datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración, la afiliación media a la seguridad social en el sector agrario fue de 1.190.857 personas (enero-octubre), mientras que la del año anterior fue de 1.204.339, lo que supone un decremento de tan sólo el 1,1 %.

En cualquier caso, merece la pena preguntarse sobre cuánto aguantará el sector agrario produciendo en base a unos costes que no paran de crecer y con unos mercados que no compensan en mucho casos esos incrementos de costes. Somos un país netamente exportador y nuestra competitividad depende en gran medida de los costes de producción. Hacen falta medidas innovadoras para mejorar la estructura de costes del sector agrario. Ideas no faltan. Sólo se necesita voluntad para desarrollarlas y demostrar así que el sector agrario es un sector estratégico para España. Sin Agricultura, Nada.

 

Cañete dixit Felipe Medina Dec 22, 2011 - 19:14

 

El pasado 15 de Noviembre tuvo lugar un en la Escuela de Ingenieros Agrónomos de Madrid un interesante debate pre-electoral en el que representantes de PP, PSOE, IU y UPyD expusieron sus programas en relación a la agricultura y el sector agrario. Gracias al grandísimo trabajo que hacen los compañeros del portal CHIL que aloja este mismo blog, es posible acceder a los comentarios de mayor interés que realizaron cada uno de ellos. Como el representante del PP era D. Miguel Arias Cañete, recién elegido Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (he de decir que el hecho de recoger la palabra alimentación junto con la de agricultura en el nombre designado al Ministerio me parece un acierto. Sin agricultura no hay alimentación y, sin agricultura, nada),

Foto obtenida de ELPAIS.COM

En su intervención, Arias Cañete destacó y el sector no está altamente atomizado ni en la fase productiva ni en la transformadora. y realizando estudios de impacto y no simplemente negarse categóricamente la reforma. "No queremos simplemente gestionar el dinero de la Política Agraria Común (PAC) y repartirlo entre las diferentes Comunidades Autónomas, las agriculturas de nuestro país deben tener un trato equivalente", dijo.

Habló además de refiriéndose concretamente a la mejora del poder de negociación de los distintos agentes de la cadena, destacando el gran potencial de la industria agroalimentaria y la necesidad de vertebrar el sector productor a través de la integración cooperativa y la concentración de la oferta. Hizo hincapié en la Marca España, refiriéndose a España como un país de excelencia en todos los ámbitos, concluyendo con un leve guiño a la política forestal, el adecuado aprovechamiento de los recursos y la

No hubo tiempo para profundizar mucho, pero si se esbozaron las que serán las líneas directrices del gobierno en esta materia. Aunque algunos echamos de menos que se abordaran otros temas, sólo con lo recogido en aquella comparecencia hay materia más que suficiente para trabajar por conseguir resultados para nuestra agricultura y nuestra economía. Desde mi punto de vista, Tiempo habrá para evaluar los resultados conseguidos. Hasta entonces, no me queda más que agradecer sinceramente que dediquéis vuestro tiempo a leer este humilde blog y desearos una Feliz Navidad y un próspero año 2012.